Perspectiva Estratégica de Desarrollo y Modernización para las Economías Latinoamericanas

Perspectiva Estratégica de Desarrollo y Modernización para las Economías Latinoamericanas

En el siguiente ensayo, José Alfonso Laínez, experto en Estrategia y Comercio Internacional, propone una alternativa de desarrollo para las economías latinoamericanas.

EL MODELO IRLANDES.
Es interesante estudiar cómo se han desarrollado economías que hasta hace pocos años, podrían llamarse ?sub-desarrolladas? o pobres. Veamos por ejemplo el caso de Irlanda, aunque bien podríamos mencionar de igual forma a Corea del Sur, India y China Continental. Todas tuvieron procesos similares (patrón que también podemos reconocer en la Unión Europea): en la década de los sesenta cerraron sus economías e incrementaron sus cargas impositivas y gasto público, lo que los llevé a estancamientos severos y crecimientos dentro del 1 al 2% del PIB en promedio, la burocracia no permitía agilizar los procesos de innovación, como le ocurrió a Irlanda, quien logra entrar en la Comunidad Europea recibiendo subsidios que canalizó a través del fomento de las libertades económicas, atrayendo inversión extranjera y creando una plataforma que le permitió reducir su déficit fiscal, impulsar su PIB a un crecimiento sostenido del 6 al 8 % en la década del 90, y, crear fuentes de empleo sin precedentes.
Irlanda pasó de ser una economía estancada a una de las más pujantes de Europa. La innovación fue clave para exportar tecnología. Mientras que China se dedicaba a crear ?cajas? hardware y la India creaba soluciones de servicio basada en software, Irlanda pujaba por tecnología más novedosa, poniendo a disposición del mundo una productividad sin precedentes, ampliando sus zonas francas, modernizando sus puertos y aeropuertos, así como toda la infraestructura que permitiera a la inversión local como a la exportadora tener todas las facilidades logísticas.
En una década pasó de un letargo productivo, causado en parte por un excesivo gasto gubernamental, trámites engorrosos y cargas impositivas arriba del 40%, a poseer una plataforma ágil para crear cada vez más emprendedores capacitados, logrando una cadena de eventos causantes directamente de progreso, alto poder adquisitivo, mayor productividad y producción creciente, una inflación controlada y mayor capacidad de ahorro, un clima ideal para la inversión local y extranjera dando como resultado una fábrica nacional de bienestar. Todo ello catapultó a Irlanda en el ranking de libertades económicas, a un honroso 6to lugar (en 2008.)
CUÁLES SON LAS LECCIONES PARA LAS EMPRESAS DE AMÉRICA LATINA?
En El Salvador por ejemplo, los desequilibrios que afectan a las empresas, se acentúan por varios factores que se presentan en el tiempo, sincrónica e indefectiblemente:
? La economía de EUA, a la cual, la mayoría de los países de Latinoamérica está íntimamente ligada.
? Los Flujo de Remesas. Sólo en El Salvador, alcanzan cerca de los 4 billones de dólares/año, convirtiéndose en un verdadero motor de la economía.
? Gobiernos sin estrategias claras que apoyen el desarrollo de sus empresas.
? Falta de seguridad.
PROPUESTAS DE SOLUCIÓN
El crecimiento sostenido lleva a las economías latinoamericanas a ver forzosamente hacia fuera, hacia la economía mundial. Con excepción de países como México y Brasil, la mayoría de mercados son demasiado pequeños y sólo tienen sentido cuando se agrupan por regiones. Por ejemplo, sólo Puerto Rico, con sus 4 millones de habitantes, tiene un consumo similar al de la región de Centroamérica completa.
Pero ver hacia fuera tiene sus implicaciones. Siguiendo con nuestro país de ejemplo, El Salvador, éste adolece de una estrategia nacional de exportaciones. EXPORTA, la agencia nacional de Exportaciones, ha estado enfocada desde hace muchos años más en fomentar las exportaciones de productos tradicionales dirigidos al mercado nostálgico (que si bien, no es despreciable, tampoco podemos decir que está ahí la base para el desarrollo económico), que a desarrollar una verdadera estrategia para crecer en su market share mundial.
El reto para L.A. es lograr abrir sus economías para fomentar la inversión extranjera, al tiempo que se impulsa decididamente a sus empresas a exportar. Eso requiere fortalecer todas las instituciones dedicadas gubernamentales en conjunción con las empresas, para alinearlas con un solo objetivo, he aquí las famosas Alianzas Público Privadas que tanto mencionan últimamente los organismos internacionales como el BID y el Banco Mundial.
Los países de L.A. deben utilizar de mejor forma la tecnología como uno de los mayores aliados, deben aumentar la productividad y convertirla en la parte central del éxito de todos los programas de desarrollo. Y para ello, es necesaria la coordinación y el respeto a las instituciones, como factor clave para lograr un proceso de gobernabilidad que permita tener una buena relación entre gremiales, empresa privada, autónomas, gobierno central, municipios, fuerza armada, sociedad civil, sindicatos, trabajadores y empresarios, de lo contrario, como sucede cuando los esfuerzos son múltiples, pero no alineados, cualquier acción será en vano. El mejor ejemplo de este punto lo podemos ver de nuevo en El Salvador. Se ha hablado mucho de convertir este país en un centro de distribución regional, pero el famoso puerto de Cutuco, ubicado en el Golfo de Fonseca de Centroamérica, todavía no se ha echado a funcionar después que el país invirtiera más de 183 millones de dólares. El Salvador, quien es dueño del puerto, sigue todavía en el 2009 en una acalorada discusión política ?y no técnica-, sobre el mejor esquema ?que pasa por tomar la decisión de concesionarlo o no-,para que empiece sus operaciones.
En cualquier caso, además de la alineación, los países de Latinoamérica deben mirar hacia fuera descubriendo las necesidades de los mercados más ricos del mundo (léase Europa y EUA), y orientar sus recursos a la satisfacción de nichos de mercados. Pero al tiempo que se mira primero el mercado, debe pensarse en la forma de organización interna, incluyendo a las pymes de los países en una estrategia nacional de productividad y asociatividad.
Finalmente, es imprescindible implantar en las empresas de L.A. un carácter claramente innovador. Economías pequeñas y pobres no podrán insertarse en la economía mundial sin pasar por desarrollar soluciones innovadoras de productos y servicios. A pesar de su baja tasa de educación, L.A. está llena de Ingenieros y técnicos que serían la envidia de sus pares en las economías desarrolladas. Ahí hay una veta que anuncia una gran oportunidad